¿Cuántos de nosotros hemos consultado al Chemical Abstracts? Bueno. todos nosotros. Yo recuerdo que en la Facultad de Química e Ing. Química de San Marcos consultabamos el CA cuando haciamos investigacion o llevamos el curso de seminario de investigacion(ahora desaparecido curso) con el Dr. Gibaja. Se me viene a la memoria como el Dr. Gibaja hacía ese curso y lo que uno aprendía, no sólo buscando infromación en el CA, sino también en las intervenciones de nuestros compañeros y, sobre todo, de las acotaciones que hacía el Dr. Gibaja.
Resulta que este año, el 2007, el CA está cumplinedo 100 años. En realidad todo empezó en 1895 con el Review of American Chemical Research que era editado en el MIT. Pasados dos años paso a formar parte del JACS. Luego the American Chemical Society publicó el Chemical Abstracts en 1907.
Las oficinas del CA en 1909 estban en Ohio State University y en el 1965 se mudaron a Columbus. En la actualidad trabajan cerca de 1300 empleados y hasta ahora el CA ha publicado mas de 27 millones de abstracts. Deben de saber que cada compuesto químico que uno sintetize tiene un número (CAS number) que aparece en los catalogos y en las revistas de investigación, esto se lleva a cabo a través del Chemical Registry System. Pues bien, hasta septiembre de este año (2007) se ha registrado ¡cerca de 32 millones de sustancias químicas! En el portal del CA (http://www.cas.org/) pueden ver un grafico que muestra cómo este número se incrementa con el tiempo.
No sólo en San Marcos teníamos al CA, también la Católica, la Agraria y en Sanitas. Recuerdo que ibamos a cada uno de estos lugares porque en san Marcos no teníamos el CA completo, así es que ibamos de un lugar a otro para poder completar nuestra búsqueda bibliográfica. Ahora ya casi no usamos el CA, en San Marcos tenemos el ISI Current, PROQUEST, entre otros. Todos estos buscadores ellos en línea. También podemos hacer busquedas, por Internet, en las editoriales de las revistas como Elsevier, Pergamon y otras. En todos estos casos tan sólo necesitamos nuestra computadora conectada a Internet, damos las palabras clave y listo. Lo que antes nos duraba meses, caminatas de un lugar a otro, tomar micros, escribir a mano, etc., ahora no dura más de unos segundos o minutos. Los que no tienen acceso a los banco de datos, ya que por este servicio se paga, pueden consultar gratis al servicio que ofrece Google Academico, lo pueden encontrar en http://scholar.google.com.pe/schhp?hl=es
martes, 9 de octubre de 2007
¿POR QUÉ QUÍMICA?
Algunos parientes y amigos me preguntaban por qué decidí estudiar química. Bueno, en mi caso, y en conversaciones con otros amigos, casi todo se debe a algún buen profesor de colegio. En el colegio tuve buenos profesores de ciencias. Mi padre quería que fuera medico, pero yo no quería tener una responsabilidad por la vida o muerte de las personas, esa responsabildad era muy abrumadora para mi. La medicina me gustaba desde pequeño y ahora de grande también, pero más como un seguidor de los avances científicos en medicina.
Por otro lado, la química es otra cosa. Desde pequeño me gustaba aprenderme los nombre de los compuestos químicos. Cuando iba a la farmacia a comprar los medicamentos, veía a los farmaceúticos en bata blanca y pensaba que eran ellos los que sintetizaban los compuestos químicos. Lo más diícil eran los compuestos orgánicos. Yo pensaba que eran unos pocos, pero no millones, por lo que mi labor mental de memorizarme todos los nombres era imposible. Pero, como no sabía eso, yo seguía con mi rutina, apenas compraba una fármaco, leía el papelito donde estaba escrito el nombre del compuesto químico.
Con el tiempo el concepto de química no se hizo más claro. En un test vocacional que me hize cuando estaba en cuarto año de secundaria, salió que yo era apto para seguir las carreras de biología y química. Ya no esperé más. Ya estaba decidido completa y cerradamente: mi futuro era ser químico. Aun cuando no sabía exactamente de que trataba la química.
Cuando ingresé a la universidad, la idea de que es lo que hace un químico, cambiaba año tras año. Cuando egresé el año 1987, seguía sin saber cuál era mi rol profesional, aunque ya estaba más claro. La química esta presente cuando se forma o rompe un enlace. Cuando hablamos de enlace me refiera a los del tipo covalente o íonico, aunque esa definición es extrema y a los átomos y moléculas "les llega", ya que por una limitación humana no podemos comprender el comportamiento atómico o mulecular. A través de las ecuaciones matemáticas podemos comprender o tratar de comprender conceptos fundamentales de la química. Por ello, las matemáticas son nuestra mejor ayuda. En el instante mismo en que, luego del inicio del universo, éste se enfriase lo suficiente para que dos átomos se uniesen, allí se sintetizó el primer compuesto químico. La unión de átomos forma los compuestos químicos, quienes reacccionan y, a su vez, dan lugar a otros compuestos. Esto puede seguir en secuencia y formar especies químicas tan complicadas como el ADN.
Para mi la química es una ciencia, laboriosa, tediosa la mayoria de las veces, exige una gran dedicación, es muy celosa, es creativa, siempre a la busqueda de lo inesperado, por lo que encontar cosas raras, es lo esperado y cuando yo no encuentro lo esperado ni lo inesperado, me desespero. Si uno quiere ser un buen químico tiene que sacrificar las relaciones familiares, las amistades y las relaciones amorosas. Cuando uno tiene un problema debe estar pensando y hasta soñando en cómo resolver el problema. Recuerdo que algunas veces soñaba las soluciones de los problemas de mis tesis o simplemente se me ocurrían ideas novedosas durante el sueño, las cuales anotaba en un cuaderno apenas me despertaba, ya que si dejaba pasar el tiempo se me olvidaba.
Existe una gran abismo entre lo que hace un químico, al menos en el Perú, y para lo que ha sido preparado en el universidad. Luego de estudiar la Maestria en la PUCP, posteriormente el doctorado en España, me dí cuenta que la actividad del químico en el Perú es diferente a la labor que éste hace en otros países.
El problema se debe a que, a los químicos peruanos, se nos enseña muchas cosas y hacemos tan sólo una muy pequeña parte. No es culpa de nosotros, aunque la tengamos en un grado menor. Pero me pregunto yo. Llevamos cursos de química orgánica I, II, III y IV, más cursos como productos naturales, síntesis organica, biquímica, química inorgánica I, II y III, fisicoquímica I y II, química cuántica, termodinámica, cinética química, cualitativa, quantitativa, instrumental; pero el 99 % de la actividad del químico en el Perú es hacer análisis químico. ¡Qué desperdicio de talento! El egresado de química en el Perú, no sólo es capaz de ejecutar análisis químico, labor menor, para mi criterio, sino también de crear nuevos compuestos químicos, nuevos productos industriales, nuevos formas de obtener medicamentos, alimentos, o produtos diversos como papel, pegamentos, colorantes, nuevos materiales, entre otros. Pero en química analítica el químico puede crear un nuevo método analítico y validarlo, estudiar las variaciones que se pueden hacer en el análisis de ciertos analitos y muchas cosas más creativas. No simplemente seguir una receta analítica. La culpa reside en que el empleador no sabe distinguir entre un químico y un técnico en química. Este último si ha sido capacitado en las tecnicas analíticas para seguir un protocolo de análisis. En tanto que el químico, entre otras cosas, puede crear una nueva técnica analítica o un protocolo de análisis.
Por otro lado, la química es otra cosa. Desde pequeño me gustaba aprenderme los nombre de los compuestos químicos. Cuando iba a la farmacia a comprar los medicamentos, veía a los farmaceúticos en bata blanca y pensaba que eran ellos los que sintetizaban los compuestos químicos. Lo más diícil eran los compuestos orgánicos. Yo pensaba que eran unos pocos, pero no millones, por lo que mi labor mental de memorizarme todos los nombres era imposible. Pero, como no sabía eso, yo seguía con mi rutina, apenas compraba una fármaco, leía el papelito donde estaba escrito el nombre del compuesto químico.
Con el tiempo el concepto de química no se hizo más claro. En un test vocacional que me hize cuando estaba en cuarto año de secundaria, salió que yo era apto para seguir las carreras de biología y química. Ya no esperé más. Ya estaba decidido completa y cerradamente: mi futuro era ser químico. Aun cuando no sabía exactamente de que trataba la química.
Cuando ingresé a la universidad, la idea de que es lo que hace un químico, cambiaba año tras año. Cuando egresé el año 1987, seguía sin saber cuál era mi rol profesional, aunque ya estaba más claro. La química esta presente cuando se forma o rompe un enlace. Cuando hablamos de enlace me refiera a los del tipo covalente o íonico, aunque esa definición es extrema y a los átomos y moléculas "les llega", ya que por una limitación humana no podemos comprender el comportamiento atómico o mulecular. A través de las ecuaciones matemáticas podemos comprender o tratar de comprender conceptos fundamentales de la química. Por ello, las matemáticas son nuestra mejor ayuda. En el instante mismo en que, luego del inicio del universo, éste se enfriase lo suficiente para que dos átomos se uniesen, allí se sintetizó el primer compuesto químico. La unión de átomos forma los compuestos químicos, quienes reacccionan y, a su vez, dan lugar a otros compuestos. Esto puede seguir en secuencia y formar especies químicas tan complicadas como el ADN.
Para mi la química es una ciencia, laboriosa, tediosa la mayoria de las veces, exige una gran dedicación, es muy celosa, es creativa, siempre a la busqueda de lo inesperado, por lo que encontar cosas raras, es lo esperado y cuando yo no encuentro lo esperado ni lo inesperado, me desespero. Si uno quiere ser un buen químico tiene que sacrificar las relaciones familiares, las amistades y las relaciones amorosas. Cuando uno tiene un problema debe estar pensando y hasta soñando en cómo resolver el problema. Recuerdo que algunas veces soñaba las soluciones de los problemas de mis tesis o simplemente se me ocurrían ideas novedosas durante el sueño, las cuales anotaba en un cuaderno apenas me despertaba, ya que si dejaba pasar el tiempo se me olvidaba.
Existe una gran abismo entre lo que hace un químico, al menos en el Perú, y para lo que ha sido preparado en el universidad. Luego de estudiar la Maestria en la PUCP, posteriormente el doctorado en España, me dí cuenta que la actividad del químico en el Perú es diferente a la labor que éste hace en otros países.
El problema se debe a que, a los químicos peruanos, se nos enseña muchas cosas y hacemos tan sólo una muy pequeña parte. No es culpa de nosotros, aunque la tengamos en un grado menor. Pero me pregunto yo. Llevamos cursos de química orgánica I, II, III y IV, más cursos como productos naturales, síntesis organica, biquímica, química inorgánica I, II y III, fisicoquímica I y II, química cuántica, termodinámica, cinética química, cualitativa, quantitativa, instrumental; pero el 99 % de la actividad del químico en el Perú es hacer análisis químico. ¡Qué desperdicio de talento! El egresado de química en el Perú, no sólo es capaz de ejecutar análisis químico, labor menor, para mi criterio, sino también de crear nuevos compuestos químicos, nuevos productos industriales, nuevos formas de obtener medicamentos, alimentos, o produtos diversos como papel, pegamentos, colorantes, nuevos materiales, entre otros. Pero en química analítica el químico puede crear un nuevo método analítico y validarlo, estudiar las variaciones que se pueden hacer en el análisis de ciertos analitos y muchas cosas más creativas. No simplemente seguir una receta analítica. La culpa reside en que el empleador no sabe distinguir entre un químico y un técnico en química. Este último si ha sido capacitado en las tecnicas analíticas para seguir un protocolo de análisis. En tanto que el químico, entre otras cosas, puede crear una nueva técnica analítica o un protocolo de análisis.
Academias preuniversitarias
Cuando estuve en 4 año de secudaria, decidí comenzar a prepararme para poder postular a la Universidad. En ese entonces, hablamos de los años 1979, en el Peru ocurría una transición en el gobierno, los militares al mando de Morales Bermudez, cedieron el poder de tal modo que la democria se instaló en el Perú. Recuerdo mucho los discursos de los politicos, muy especialmente el de Luis Bedoya Reyes.
La academia a la cual ingresé fue Bertrand Russel, una institución fuera de serie. Tenía excelentes profesores y el director, muy estricto él, pero también muy responsable por la calidad de la enseñanza. En el año 1979 esta academia estaba situada cerca de la Plaza Bologniesi. Me dictaron cursos de matemática, física, química y biología para quinto año, aunque el nivel era casi universitario. Los resultados de los exámenes fueron muy malos para mi. Sali reprobado en algunos cursos y fue totalmente chocante. Nunca antes me había reprobado un curso en el colegio y, en este academia, se habían "atrevido a jalarme". Sin embargo, me sirvió ya que el quinto de año de secundaria, fue casi un paseo para mi y pude disfrutar la vida estudiantil. Sentir la snsación que uno está en quinto año, su último año de educación, y ser el mejor alumno del colegio es grandioso.
La vida a uno lo golpea y en ámbito académico duele mucho más. Luego de salir numero uno del colegio, postulé a la Universidad Peruana Cayetano Heredia, donde en un consurso para primeros puestos quedé fuera. Luego postulé a la misma universidad, pero ahora como alumno "común y silvestre", igual no ingresé.
Cuando estaba en quinto año me inscribí en la Academia César Vallejo donde tenían buenos profesores, quienes tenían tendencia de izquuierda. Allí conocí personas que estaban postulando ya como tres veces y no ingresaban. En el verano de 1980 me preparé en la Academia Sigma, cuyo local estaba en Nicolás de Piérola (Colmena) con la finalidad de ingresar a la UNI. Meses después, postule a la UNI y no ingresé.
Realmente la vida preuniversitaria es jodida. Uno siente una gran presión por parte de los amigos y familiares, y cómo no, por uno mismo. Si uno no ingresa a la primera, lleva una carga y el estres es abrumador. Yo me preguntaba, si soy el numero uno de mi colegio, ¡cómo no puedo ingresar!
Los meses siguientes me la pase estudiando en mi casa. Mi horario era de 6:00 am a 8:00 am. Luego desayuno, 30 minutos, y seguir estudiando hasta las 13:00. Almuerzo y seguir resolviendo problemas. Comer y más problemas. Asi por 4 ó 5 meses. Luego, la UNMSM publicó el cronograma del examen de admisión 1981, por agosto creo yo. Mi intención inicial era postular a química a la UNI, pero como también había química en San Marcos, decidí postular "sólo para prepararme para el examen de la UNI". Después, ya nadie me sacaría de San Marcos. Recuerdo haber dado el examen de ingreso calmadamente. Al día siguiente o días siguientes, compré el diario donde salía la relación de ingresantes. Figuraba como número 19 en la relación de ingresantes. En ese momento no me ilusioné mucho, me alegré pero no tanto. La verdad, más me alegré cuando un amigo del Colegio, Fernando, ingresó a historia en San Marcos. Pero bueno, ya estaba en la UNIVERSIDAD.
Años después, descubrí que el destino me habia llevado al lugar correcto para seguir la carrera de química, en San Marcos, y no en la Cayetano o la UNI, donde, paradójicamente, años después me desempeñé como profesor en ambas universidades. En ambas no ingresé como alumno, pero si como profesor.
A los jovenes preunivesitarios les digo que si ya han decido que carrera estudiar, averiguense primero que universidades lo dictan y vayan, visiten la facultad o escuela profesional. Vean las aulas, el auditorio, la biblioteca y los laboratorios. Pregunten a los alumnos si están contentos con los ambientes. cómo son los trámites administrativos y el trato universitario. Pregunten por los profesores y luego busquen sus nombres en los buscadores de internet como google. Tienen que hacer lo mismo que cuando uno busca una casa, ver las instalaciones, preguntar a los vecinos que tal es el vecindario, si es tranquilo el barrio, etc. Ahora hay muchas universidades que tienen un nivel académico muy pobre y, en realidad, hacen perder el tiempo y dinero.
La academia a la cual ingresé fue Bertrand Russel, una institución fuera de serie. Tenía excelentes profesores y el director, muy estricto él, pero también muy responsable por la calidad de la enseñanza. En el año 1979 esta academia estaba situada cerca de la Plaza Bologniesi. Me dictaron cursos de matemática, física, química y biología para quinto año, aunque el nivel era casi universitario. Los resultados de los exámenes fueron muy malos para mi. Sali reprobado en algunos cursos y fue totalmente chocante. Nunca antes me había reprobado un curso en el colegio y, en este academia, se habían "atrevido a jalarme". Sin embargo, me sirvió ya que el quinto de año de secundaria, fue casi un paseo para mi y pude disfrutar la vida estudiantil. Sentir la snsación que uno está en quinto año, su último año de educación, y ser el mejor alumno del colegio es grandioso.
La vida a uno lo golpea y en ámbito académico duele mucho más. Luego de salir numero uno del colegio, postulé a la Universidad Peruana Cayetano Heredia, donde en un consurso para primeros puestos quedé fuera. Luego postulé a la misma universidad, pero ahora como alumno "común y silvestre", igual no ingresé.
Cuando estaba en quinto año me inscribí en la Academia César Vallejo donde tenían buenos profesores, quienes tenían tendencia de izquuierda. Allí conocí personas que estaban postulando ya como tres veces y no ingresaban. En el verano de 1980 me preparé en la Academia Sigma, cuyo local estaba en Nicolás de Piérola (Colmena) con la finalidad de ingresar a la UNI. Meses después, postule a la UNI y no ingresé.
Realmente la vida preuniversitaria es jodida. Uno siente una gran presión por parte de los amigos y familiares, y cómo no, por uno mismo. Si uno no ingresa a la primera, lleva una carga y el estres es abrumador. Yo me preguntaba, si soy el numero uno de mi colegio, ¡cómo no puedo ingresar!
Los meses siguientes me la pase estudiando en mi casa. Mi horario era de 6:00 am a 8:00 am. Luego desayuno, 30 minutos, y seguir estudiando hasta las 13:00. Almuerzo y seguir resolviendo problemas. Comer y más problemas. Asi por 4 ó 5 meses. Luego, la UNMSM publicó el cronograma del examen de admisión 1981, por agosto creo yo. Mi intención inicial era postular a química a la UNI, pero como también había química en San Marcos, decidí postular "sólo para prepararme para el examen de la UNI". Después, ya nadie me sacaría de San Marcos. Recuerdo haber dado el examen de ingreso calmadamente. Al día siguiente o días siguientes, compré el diario donde salía la relación de ingresantes. Figuraba como número 19 en la relación de ingresantes. En ese momento no me ilusioné mucho, me alegré pero no tanto. La verdad, más me alegré cuando un amigo del Colegio, Fernando, ingresó a historia en San Marcos. Pero bueno, ya estaba en la UNIVERSIDAD.
Años después, descubrí que el destino me habia llevado al lugar correcto para seguir la carrera de química, en San Marcos, y no en la Cayetano o la UNI, donde, paradójicamente, años después me desempeñé como profesor en ambas universidades. En ambas no ingresé como alumno, pero si como profesor.
A los jovenes preunivesitarios les digo que si ya han decido que carrera estudiar, averiguense primero que universidades lo dictan y vayan, visiten la facultad o escuela profesional. Vean las aulas, el auditorio, la biblioteca y los laboratorios. Pregunten a los alumnos si están contentos con los ambientes. cómo son los trámites administrativos y el trato universitario. Pregunten por los profesores y luego busquen sus nombres en los buscadores de internet como google. Tienen que hacer lo mismo que cuando uno busca una casa, ver las instalaciones, preguntar a los vecinos que tal es el vecindario, si es tranquilo el barrio, etc. Ahora hay muchas universidades que tienen un nivel académico muy pobre y, en realidad, hacen perder el tiempo y dinero.
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