Translate

viernes, 2 de abril de 2010

Maldito licor: intoxicaciones por metanol

Cada cierto tiempo aparecen noticias relacionadas a intoxicaciones del metanol, ya que inescrupulosos comerciantes adulteran las bebidas alcohólicas introduciendo mezclas con alto contenido de este compuesto que son más baratas.

Una forma fácil de saber si está adulterada una bebida alcohólica con metanol es su precio. Es muy barata. Una botella de pisco bueno no puede costar 5 soles, ni una de cañazo 4 soles, pero hay gente que compra. El precio mínimo de una botella de buen pisco ronda los 25 soles.

Ambos alcoholes tienen aspecto similar; son incoloros y tienen un sabor parecido. El consumo de metanol embriaga menos que el etanol, pero el metanol puede llevar al intoxicado a la muerte o a sufrir daños severos.

El etanol, también llamado alcohol etílico, CH3CH2OH, que es muy miscible en agua, tiene una densidad de 0,789 g/mL a 25ºC y masa molecular 46,07. Por otro lado, el metanol (alcohol metílico), CH3OH, también es miscible en agua, tiene una densidad de 0,791g/mL a 25ºC y masa molecular 32,04.

La ingestión entre 60 y 240 mL (o mayor) de metanol es letal, entre 10 a 30 mL puede ser muy peligrosa y capaz de causar ceguera entre otros daños, como daño renal agudo o coma profundo. La mortalidad por una intoxicación de metanol es alta.

A primera vista la estructura de ambas especies contienen al grupo OH y por ello sus reactividades podrían ser parecidas, pero ¿por qué es más tóxico el metanol?

En realidad el metanol o etanol en si no son el gran problema, sino los productos químicos obtenidos por su metabolización. La oxidación de los alcoholes por la enzima alcohol dehidrogenasa es la vía principal en el proceso del metabolismo del metanol y del etanol. También participa la isoenzima microsomal CYP2E1. Los estudios realizados muestran que cerca de dos tercios del etanol es oxidado por la enzima dehidrogenasa y el resto por CYP2E1.

En el caso del etanol su oxidación por la dehidrogenasa produce acetaldehído:

CH3CH2OH -----> CH3CHO

Este aldehído causa la hepatotoxicidad (daño funcional o estructural del hígado), la peroxidación lípida de las membranas, la formación de aductos de las proteínas y otros cambios.

En el caso del metanol su oxidación produce el formaldehido:

CH3OH ----> H2CO

Pero, por una ulterior oxidación, causada por la enzima aldehído dehidrogenasa, permite que se forme el ácido fórmico:

CH3OH ----> HCOOH

La acumulación en el organismo de este ácido causa una acidosis metabólica y la ceguera (el nervio óptico es dañado y la retina sufre un daño irreversible).

Debido a que la metabolización del metanol es más lenta que la del etanol (que ocurre principalmente en el hígado) los productos tóxicos formaldehido y el ácido fórmico tardan en aparecer (y los síntomas también) entre unas 12 a 24 horas luego de su ingestión.

Si la persona bebe una mezcla de etanol y metanol los síntomas de la intoxicación del metanol pueden retrasarse e incluso ser débiles. Esto porque el etanol se metaboliza cerca de 7 veces más rápido que el metanol por la enzima dehidrogenasa. De hecho, un tratamiento para la intoxicación con metanol es la administración de etanol. Para combatir la acidosis se emplea el bicarbonato (una base) para contrarrestar al ácido fórmico.

Debería urgentemente investigarse la procedencia de las bebidas alcohólicas que tienen metanol en cantidades prohibidas. Es normal detectar metanol en las bebidas alcohólicas, pero en cantidades muy pequeñas. La adulteración puede ocurrir por el simple añadido de metanol, pero también inescrupulosos podrían comercializar los desechos de los destilados (cabeza) que contienen metanol en proporciones tóxicas o letales y que se venden muy barato sin control alguno.

La adulterración de alimentos no es algo que sólo ocurre en nuestro país, también en USA y Europa existe. Un artículo muy interesante puede verse en la Revista C&EN cuyo título es Food Detectives.
Lo más prudente es no comprar bebidas baratas y hacerlo siempre en tiendas de reconocido prestigio y, por supuesto, nunca beber en exceso o hasta emborracharse, como suele suceder con algunos de nuestros compatriotas.