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lunes, 31 de diciembre de 2012

Congreso Nacional Ingeniería Ambiental 2012

El año pasado fui invitado al Congreso Nacional Ingeniería Ambiental 2012 evento organizado por los egresados  de la Facultad de Ciencias del Ambiente de la Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo.

Me dió mucho gusto participar en ese evento cuya conferencia que realicé en la ciudad de  Huaraz el día 18 de mayo del 2012 pongo más abajo.

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sábado, 29 de diciembre de 2012

Los programas culturales en la televisión peruana


Desde hace unos años los llamados cronistas de espectáculos mencionan en este mes de diciembre los mejores programas de la TV peruana basados en el criterio del rating y se olvidan de los programas de muy baja sintonía, pero de alta calidad. Esta omisión es imperdonable. Me acuerdo mucho que a inicios de la era democrática el ahora premio Nobel Mario Vargas Llosa tuvo su programa de televisión allá por 1981. La Torre de Babel  programa de Panamericana, canal 5, era emitido los días domingo por la noche,  escritores muy famosos como Borges fueron entrevistados por MVLL.

Mucho antes de MVLL veía el programa Pulso de Alfonso Tealdo, pero más me acuerdo de La Hora de Luis Alberto Sánchez. Sánchez era historiador, crítico literario, periodista y político. LAS, como era conocido, estudió derecho en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos donde también consiguió el grado de doctor en Letras y fue rector tres veces de esa universidad.

LAS publicó varios libros entre los cuales se encuentran: Los poetas de la colonia, Historia comparada de las literaturas americanas, La literatura peruana, Aladino o vida y obra de José Santos Chocano, Garcilaso Inca de la Vega, Proceso y contenido de la novela hispanoamericana, Testimonio Personal, Memorias de un peruano del siglo XX, Haya de la Torre y el Apra, Breve historia de América, La Universidad Latinoamericana y La Universidad no es una isla.

Como mencioné LAS fue rector de la UNMSM y recuerdo una anécdota que la contó el gran maestro Dr. Segundo Gibaja Oviedo a su alumnos, entre los cuales me encontraba yo,  en su famoso curso de Seminario de Literatura Química, allá por los 80. Gibaja contó que un decano de química había ido al rectorado, cuando LAS era la máxima autoridad, para solicitar un mayor presupuesto. Sabiendo que LAS era un hombre muy erudito, pero también bien jodido, que le gustaba insultar sin que el insultado se diera cuenta, este decano, con suma atención escuchaba las respuestas y replicas que LAS hacía a su pedido cuidándose del doble sentido. Ya en el último tramo de la conversación LAS dijo airado: “Sr. decano está usted errado”. A lo que el decano en rápida reacción replicó: “puede ser, pero errado sin hache”. LAS sonrió y, por supuesto, el decano de química consiguió mayor dinero para la Facultad.       

De joven recuerdo haber aprendido mucho viendo el programa La Hora de Luis Alberto Sánchez que pasaban por canal 7, me parece los lunes por la noche. Por sus monólogos y por sus acuciosas, en algunas punzantes, entrevistas la gente de los finales de los 80 tuvo oportunidad de aprender y de culturizarse, ya que antes que nada LAS era un maestro. A pesar de su filiación política (aprista), LAS fue  uno de los pocos intelectuales respetados y su paso por la televisión peruana, siempre carente de  cultura, fue y sigue siendo muy agradecida por la personas que nos gusta ser mejores. Se pueden ver algunos de programas en YouTube.

En la actualidad tenemos la oportunidad de ver los programas de Marco Aurelio Denegri que los emiten por canal 7 los miércoles a las 10 de la noche. La Función de la Palabra es un espacio cultural de nuestra televisión estatal, que ya lleva más de 10 años, donde Marco Aurelio Denegri, conocido también como MAD, trata temas culturales variados como literatura, sexo, religión, historia, filosofía, lingüística, entre otros.   

MAD que tiene un carácter muy particular, condujo varios programas de televisión como Contrapunto también por el canal 7 allá por los 80. En los 70 era muy conocido por su faceta como sexólogo. La manera frontal y franca de hablar siempre creaba controversia en los puritanos limeños de esa década.

Curiosamente MAD no estudio lingüística como toda persona que lo escuche podría inferir. En realidad, el estudió derecho en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y según Claudia Victoria Arenas no llegó a terminar esa carrera. Según Wikipedia, cuya fuente no es muy confiable, MAD también estudió sociología y sexología.   

Cuando uno escucha a MAD, de inmediato nota que no se trata de una persona del montón, ni siquiera un intelectual típico bonachón.  Da la impresión de ser huraño, bastante tímido, franco, quejoso, con una gran inteligencia y sobresaliente cultura. Uno de los pocos hombres cultos peruanos que tenemos el privilegio de ver en la televisión peruana de señal abierta.

Los canales comerciales, en la actualidad, no tienen programas culturales, antes no era así. En los años 60 me cuentan que existían algunos de ellos, pero ahora solo el canal 7 que es del Estado peruano emite programas  como Costumbres dirigido por Sonaly Tuesta, Sucedió en el Perú primero bajo la tutela del historiador y luego por otros presentadores. Hace poco apareció el programa Umbrales conducido por Modesto Montoya, Claudia Amico y Luis Jaime Castillo.  

Vale destacar el programa de canal 7  Presencia Cultural que apareció allá por 1982 y, lo que es sorprendente, no se ha interrumpido por el paso de diferentes gobiernos. Bajo la conducción de Ernesto Hermoza, Presencia Cultural ha tratado varios temas de historia, ciencia, pinturas, escultura, literatura, poesía, danzas, en fin todos los temas culturales. Por dicha labor extraordinaria Ernesto Hermoza Denegri ha recibido hace poco la distinción “Personalidad Meritoria de la Cultura”  del Ministerio de Cultura.   

Como el lector podrá  comprobar en los diarios, revistas o portales Web  limeños casi no existe mención a los programas culturales. En cambio, los programas basura aparecen a diario en primera plana. Seguro porque el escándalo, la burla, el chisme y el morbo venden mucho más, hay más gente que ve estos programas y más empresas las auspician. Existe un doble discurso, tanto de los televidentes que reclaman, cuando los entrevistan, programas culturales, pero en realidad no los ven. Por otro lado, las empresas que dicen ser socialmente responsables, en realidad, auspician lo chabacano.   

A continuación pongo los pocos  enlaces que conseguí de MAD:

Finalmente quiero señalar que la televisión, en la actualidad, no tiene como único fin culturizar. La televisión informa, pero sobre todo es un medio para entretener. La televisión no es mala. Entretener no es malo. No hay televisión basura. Lo que hay son conductores, productores, directivos y empresas auspiciadoras con ideas equivocadas y carentes de valores, a quienes no se les ocurre mejor idea que dar vida  programas de entretenimientos embrutecedores y chabacanos que dañan la formación de los niños. Queda pues a los padres de familia la responsabilidad de incentivar y orientar para que sus hijos vean los programas culturales, informativos y entretenimiento más adecuados.     

martes, 25 de diciembre de 2012

En política peruana ¿qué es derecha y qué es izquierda?


Hace un tiempo mi sobrinita me preguntó qué es izquierda y qué es derecha en términos políticos. La verdad es que dudé en responder ya que la respuesta depende de qué país hablamos. Por ejemplo, un izquierdista europeo es diferente a uno peruano, casi no se parecen. La izquierda y la derecha en Europa tienen varios intelectuales que abiertamente las defienden en diarios. En el Perú los intelectuales se cuidan de decir abiertamente su posición política.  

Los conceptos, para la gente de a pie, de izquierda y derecha son diferentes en el Perú, USA y países de  Europa, Asia y África. Por ejemplo, en el Perú se espera que tanto un gobierno de derecha o de izquierda mantenga un sistema de salud estatal para todos, pero en USA hay muchos ciudadanos que verían con espanto que sea el estado el que se encargue de ese asunto, ya que lo asocian a un gobierno de izquierda.  También las izquierdas de China y Cuba tienen diferente manejo político e increíblemente difieren mucho en términos económicos.

Lo que expreso en esta entrada no es la definición exacta de derecha o izquierda, menos hago un análisis histórico o sociológico. Es más que nada la percepción del peruano común y corriente. Como se verá los estereotipos son la norma. A continuación pongo la percepción negativa que tienen los peruanos de la izquierda y derecha, para que los políticos tomen nota y hagan su plan de mejora.

La percepción de un típico izquierdista peruano es la de un tipo desaliñado, zarrapastroso, generalmente despeinado, quejoso, medio revoltoso, que vive en zonas pobres, alguien con quien uno no quisiera encontrase en una reunión social de algún club exclusivo, veraniego y limeño.

Asimismo, existe la percepción que un discurso izquierdista  debe ser rabioso, incendiario, casi subversivo y que suele emplear palabras o frases como: revolución, lucha de clases, la democracia del pueblo, sindicatos, compañero, burgués,  el proletariado, redistribución de la riqueza, huelga, imperialismo yanqui, traidor, revisionista, guerra al neoliberalismo, neocolonialismo, no a la sumisión a la oligarquía y a las transnacionales, gobierno entreguista, gobierno corrupto y hambreador del pueblo, cúpulas dominantes, entre otras. 

También se asocia, erróneamente,  que los izquierdistas se forman masivamente en la UNMSM y en la PUCP. Hay varios de ellos  que en su juventud universitaria eran izquierdistas con convicción, pero ahora son unos convencidos derechistas ultraconservadores. Billete no solo mata galán, sino también las convicciones políticas juveniles de las personas.    

Casi nunca, excepto los menos radicales izquierdistas, son entrevistados en radios, periódicos y televisoras, ninguno conduce  un programa en esos medios que se vanaglorian de ser plurales.  Casi todos los medios de comunicación son de derecha. Salvo el ya extinto diario  Marka que era de izquierda, no hay revistas o diarios y ninguna televisora tiene esa tendencia política.   

Es curioso que en el Perú no existan muchos intelectuales renombrados y prestigiosos de izquierda o simpatizantes, tan solo José Carlos Mariátegui que casi siempre aparece en los documentos y manifiestos de izquierda.

Por  otro lado están los derechistas. Son percibidos como gente rica o al menos acomodada, que obviamente vive en zonas residenciales, visten pulcramente con saco y corbata, amigos de banqueros y ricos empresarios, se movilizan en carros brillantes y nuevos, comen en restaurantes gourmet, imposible encontrarlos en alguna pollada de barrios marginales tampoco defendiendo a una comunidad campesina, tienen gran habilidad para hablar generalidades sin decir nada concreto (unos rabiosamente y otros calmadamente),   y con gran frecuencia son entrevistados hasta el hartazgo en radios, periódicos y televisoras cuidándose mucho de nunca decir: Sí, soy derechista y qué .

Mencionan siempre, los derechistas, que la economía es lo primero. Son adictos a las frases o palabras como: privatización, globalización, liberalismo, empresa, dinero, el capital y la libre empresa,  incentivo a las inversiones, capitales extranjeros, impulsar el libre mercado, mantener el rumbo económico.  Palabras que odian: nacionalización, socialización, cambio social, inclusión social, igualdad social, etcétera.      

Algunos derechistas con autobombos se hacen llamar “defensores del libre mercado” y “respetuosos de los poderes del estado”, solo hasta que te metes con ellos o con sus intereses económicos, entonces ya se acaba lo de defensor de libre mercado o de respetuoso y el tipo se olvida de esas frases; te mete a la policía, al poder judicial  y usa todas sus influencias políticas para perjudicarte.

Hay otro grupo numeroso de derechistas que se hace llamar “demócratas a carta cabal” sólo hasta que entra un gobierno autoritario, dictatorial o militar y se alían con él. Tras lo cual lo de demócrata era solo un sueño, una ilusión, ya que según sus testimonios “con esta gente ignorante no se puede gobernar con democracia, de ningún modo, son unos imberbes que no entienden lo que es bueno para ellos”. “No señores, se necesita mano dura, un gobierno fuerte, reglas claras, poner orden.” Estos mismos derechistas, luego del saqueo y término de la cleptocracia, se vuelven a reconvertir en defensores y respetuosos de la democracia, aparecen en los medios de comunicación compungidos admitiendo que habían sido engañados y seducidos vilmente, pero reiterando hasta el cansancio que ellos no sabían nada y que participaron en ese gobierno sólo para dar lo mejor de ellos para el país. Como dirían en España: ¡No te jode!    

También están los defensores a ultranza de la inversión privada. Estos  usan todas sus influencias o más bien son influidos por sus financistas a defender la inversión privada aunque esta sea a costa de la depredación irracional de los recursos naturales, el aislamiento vergonzoso  o la desaparición de comunidades indígenas andinas o selváticas. Tildan a sus opositores de: azuzadores políticos, izquierdistas caviares, gente inculta que está contra el progreso, imberbes anti modernización del estado peruano o pobladores ignorantes que atentan gravemente a la economía de nuestro país. Pero cuando se les dice que el tren eléctrico, el metropolitano o una vía grande pasará por su vivienda limeña, exaltados declaman que de ningún modo, no van a perturbar mi paz, no voy a poder mirar los arbolitos del parque, me están tapando la visión al mar, es una contaminación visual, esa obra monstruosa  es un atentado  al buen vivir.

Casi me olvido de los adalides de la privatización. Para ellos el estado y su actividad  debe reducirse al mínimo posible, todo debe privatizarse: cárceles, colegios, centros de salud, servicios públicos (SEDAPAL está en la mira), las carreteras,  el agua, el aire, las tierras, los animales, en fin hasta el cielo y el infierno. Claro como el estado todo lo hace mal, es ineficiente y es un elefante blanco, debe ser cierto, como tan cierto es que ninguna empresa privada es mala, ninguna ha ido a la quiebra, todas respetan a sus clientes y a sus trabajadores. ¡Ah, sí cómo no! Cuando comprenderán que el hecho de ser pública o privada de por si no la hace mala ni buena, dependerá de quién, cómo se administre y de los intereses que persigue. 

En general,  los peruanos no saben muy bien lo que es un gobierno de derecha o de izquierda. Lo pueden intuir o avizorar, pero solo basados en los estereotipos.  Para enredar las cosas existen varias izquierdas y derechas. De la primera hay varias que las personas no saben distinguir una de otra, para ellas, de un modo u otro, todos son iguales: comunistas, socialistas, socialdemócratas, eurocomunistas, leninistas,  trotskistas, maoístas, estalinistas, izquierdas caviares, entre otros.  En el Perú, aparte de la derecha bruta y achorada (genial frase acuñada por el periodista Juan Carlos Tafur para referirse a ciertos empresarios, políticos, periodistas, entre otros, que no son muy éticos que digamos) tenemos: la derecha tradicional, centro derecha, derecha caviar, derecha popular, derecha criolla, derecha ultraconservadora, entre otras. ¿Lo de derecha caviar habrá sido ideado por algún izquierdista ofendido? la verdad no lo sé. 

Existe cierto estigma social decir abiertamente soy de derecha o soy de izquierda, el político muchas veces se define con matices de una u otra opción, hay que poner atención y afinar el oído. Esta clase se políticos, avergonzados de sus convicciones, solapan sus tendencias políticas  bajo frases como: libre mercado (derechista) o igualdad social (izquierdista), entre otras.  Por ello,  un grupo importante de políticos  se autodenominan “independientes” o peor aún apolíticos. Se venden como independientes, los entrevistas como independientes y dejan de serlo cuando le  ponen un cargo o dinero al frente. Allí ya son dependientes de su ego o del dinero. No digo que todos los hagan, pero de que los hay, los hay.

Hay políticos que se autodenominan de izquierda para conseguir votos, pero en la práctica cuando llegan al poder, se convierten en derechistas radicales.  En ciertos sectores ricos,  hay también los autodesignados representantes de la derecha peruana, sin embargo en la práctica son unos pillos oportunistas.  Existe una  crisis ideológica muy grave en nuestros políticos, en muchos la llamada “ideología del dinero”  o la frase “por Dios y por la plata” es la única que guía sus pasos por el Congreso o por los ministerios.  

En realidad, tanto en la izquierda como en la derecha hay extremistas y centristas. Hay bueno y malos. Gente honrada y pillos.  Según sea la coyuntura la gente apoyará pendularmente a unos o a otros. Un ejemplo son los diferentes alcaldes que han pasado por Lima. Ahora están de moda los pragmáticos, los técnicos, no los políticos, olvidándose del hecho irrefutable que en realidad cuando se gobierna, ya de hecho, se está haciendo política.

En el Perú resulta curioso que casi siempre gobierna la derecha sin haber ganado las elecciones, en los gobiernos militares y  bajo la sombra de partidos políticos autodenominados populistas, civilistas o nacionalistas, aunque en esencia no sean lo uno ni lo otro. A no ser que exista otra opción política, sería conveniente cierto consenso político entre los derechistas e izquierdistas. 
  
Al peruano común y corriente no le interesa mucho conocer la ideología ni la doctrina política. En las elecciones casi  no lee críticamente los programas de gobierno. No le importa mucho que su candidato preferido sea en realidad un político de izquierda o derecha, a menos que sea un extremista, del cual huye y rechaza. Puede elegir sin mayores miramientos a un político de izquierda o de derecha, pero encubierto por cierto populismo o nacionalismo ideológico (aunque en la práctica esa ideología sea falsa), mientras el accionar de éstos políticos en el poder sea hacer obras grandes y pequeñas para mejorar la calidad de vida, la economía y le permita ser libre, votar en las elecciones, seguir con sus creencias religiosas, trabajar tranquilo, movilizarse donde quiera, tener derecho al piteo o pataleo (libertad de opinión), hacer empresa, progresar, educarse y divertirse donde les plazca.

En fin, en la actualidad definir a un político de izquierda o de derecha es complicado, no sólo porque nunca lo dice abiertamente, sino también porque, en general no tiene una doctrina  o una ideología política clara y cuando gobierna parece, en muchas de sus acciones, que ha tomado prestada las ideas de su opositor político.

Aquí unos links más especializados sobre el tema:

En defensa del colegio: No todo se debe ni puede enseñar en los colegios.


Hay muchas cosas que se le achaca a los colegios, que enseñan mal, que deforman el desarrollo de las personas, que tienen profesores sin vocación, que no disciplinan a los estudiantes, etcétera. Si bien es cierto que algo de culpa tienen los colegios y los profesores, muchos se olvidan de  la irresponsabilidad de los padres en la educación de sus hijos.

Cuando algo falla en la sociedad se dice, eso tiene que enseñarse en la escuela, casi nunca se dice que es culpa de los padres. Por ejemplo, como no  hay líderes en la sociedad alguien por allí dice: se tiene que enseñar liderazgo en la escuela. Que no hay muchos empresarios; pues no falta alguien que dice: ¿y por qué no se enseña eso en el colegio? Por allí hay gente que no respeta los símbolos patrios, un político exclama: es que en las escuelas no se enseña  patriotismo. Que el chico está muy gordo; pues hay que enseñar nutrición en el colegio. Que las chicas quedan embarazadas muy jóvenes, no falta un padre de familia indignado que dice que se debe enseñar educación sexual en el colegio. Que la agente hace uso irresponsable de las tarjetas de crédito la solución: enseñar en los colegios finanzas es la solución.

Los conductores no respetan el reglamento vial de tránsito, pues los periodistas dicen: eso se debe enseñar en el colegio. En las calles hay gente borracha y drogada no falta uno que apunta: los profesores de colegio deben enseñar a no beber ni a drogarse. Se atrapa a una banda de ladrones y el comisario exclama que la mala educación viene de los colegios, los profesores han debido de preocuparse por enseñar buenas costumbres, acota. En la industria no hay innovadores, pues no falta un empresario que dice: en el colegio se tiene que enseñar a ser innovadores.   
  
La gente tiene baja autoestima, que hay muchos incendios, no hay conciencia política, que no sabe inglés ni chino, que no sabe alimentarse ni vestirse, que no saluda atentamente, que no cede el asiento a los mayores, que fuma, que se comporta irrespetuosamente, etcétera. Pues para muchos la culpa es del colegio y la solución está en que allí se enseñe todo ello y más.

Si bien es cierto que el profesor de colegio tiene una gran tarea, pues también los PADRES DE FAMILIA. Hay muchas cosas que se deben aprender en casa, por ejemplo: respetar a los otros, tener buenas costumbres, ser ético, cumplir las leyes, respetar los símbolos de la patria, cuidar el medio ambiente, no fumar, no ser borracho, a no gastar el dinero irresponsablemente,  a decir la verdad, entre otros. Es más, los padres deben ayudar y supervisar la educación de sus hijos. Muchos  de ellos lo dejan todo al profesor, cuando es una responsabilidad de los padres.

Me da mucha gracia cuando veo que el niño, por ejemplo hace una travesura y el padre dice: este es un niño malcriado. Claro, digo yo, ese niño ha sido criado mal por sus padres, entonces el niño no es el culpable, sino los padres.

Por ejemplo ¿dónde se deben “enseñar” lo valores? ¿De qué sirve que en el colegio el profesor hable sobre los valores si el padre del chico golpea y trata mal a su esposa, si no paga sus impuestos o si en un estafador?  Los valores se transmiten con el ejemplo.

¿Por qué al chico se le debe enseñar chino? Quizás los padres quieran que su vástago sepa japonés o alemán.

No se puede enseñar todo en el colegio, por ejemplo, el chico vive en Lima o en Cusco y no conoce la historia de su ciudad ¿es culpa del colegio? No, es culpa de los padres, ellos deben enseñarle los personajes históricos, ir a ver los monumentos, casonas y sitios históricos. También deben explicarle las costumbres y tradiciones de esas ciudades.     

Que los chicos de hoy son unos ignorantes, no saben nada de cultura. Pues es responsabilidad de los padres llevarlos al teatro, a los museos y exposiciones de arte. Hay algunos programas de TV y muchísimos portales Web culturales.   

No esperemos que el colegio haga las funciones de los padres. No es su tarea, ni les alcanzará el tiempo para hacerlas. Los padres despreocupados e irresponsables le achacan la malcriadez e ignorancia a la mala educación que sus hijos reciben en el colegio, cuando en realidad son ellos los culpables. No culpen al colegio o a los profesores, cuando en realidad, todo ello es responsabilidad de los padres.       

La meritocracia en el Perú


Casi siempre leo en los medios de comunicación que los políticos, congresistas y ministros que los profesores de colegio deben de ganar según sus méritos y rendimiento. Si se capacitan y enseñan mejor cada año, pues deben ganar más. Los que no tienen interés en capacitarse y   enseñan mal no tienen porque ganar igual a los otros.

Lo anterior parece obvio, pero me pregunto ¿por qué solo restringir la meritocracia a los profesores de colegio? ¿Por qué no se aplica a los congresistas, militares, policías, los ministros, a los presidentes regionales y alcaldes?  ¿Por qué un congresista que asiste puntualmente a las sesiones y reuniones de trabajo, que elabora proyectos de ley bien sustentados y de interés nacional que debate dando inteligentes aportes gana igual que otro colega suyo que es impuntual, que casi no asiste a las sesiones del Congreso, que presenta copias de leyes extranjeras, que se expresa mal y dice disparates en los debates.

¿Por qué un ministro que lleva bien su cartera, que convoca a gente preparada, inteligente y con valores debe ganar igual a otro  figureti, que aparece en los programas concurso de la TV, que lleva a sus amigotes de juerga como asesores, que casi no para en su ministerio y es un ineficiente total?

Volviendo a los profesores, se les pide que se capaciten, pero claro es fácil decirlo. Hay profesores que trabajan en zonas rurales donde no hay carreteras y casi están aislados los cuales, por obvias razones no les es fácil ir a  las ciudades para asistir a las capacitaciones. Además, muchas de las capacitaciones cuestan, hay que pagarlas, sumado al gasto de transporte, comida y alojamiento hacen imposible que todos los profesores se capaciten por más que lo quieran.    
  
Los peruanos aceptarían gustosos la meritocracia si esta se aplicase primero a sus gobernantes y estos la cumpliesen, pero ¡qué fácil  es decir a un profesor mal pagado  CAPACÍTESE!